El magistrado cesará en sus funciones este sábado al cumplir 75 años, luego de que la Justicia rechazara su intento de continuar en el cargo sin un nuevo acuerdo del Senado.

El camarista federal Martín Irurzun dejará este sábado su cargo en la Cámara Federal al cumplir 75 años, la edad límite establecida por la Constitución Nacional para el ejercicio de la magistratura sin un nuevo acuerdo del Senado. Su pedido para permanecer en funciones fue rechazado en distintas instancias judiciales y no obtuvo una medida cautelar que suspendiera esa disposición.

El expediente permanece en estudio de la Corte Suprema, aunque sin una resolución favorable antes de la fecha prevista para su retiro. En ese marco, el procurador general interino, Eduardo Casal, dictaminó que el recurso extraordinario presentado por Irurzun resulta formalmente inadmisible y respaldó la aplicación del precedente Schiffrin, que ratificó la constitucionalidad del límite de edad para los jueces.

El magistrado había promovido una acción judicial para cuestionar la validez del artículo 99, inciso 4, de la Constitución Nacional, al sostener que vulnera el principio de inamovilidad de los jueces. También planteó que la actual integración de la Corte podría revisar la doctrina vigente, argumento que fue desestimado por los tribunales.

Irurzun desarrolló una carrera de más de cinco décadas en el Poder Judicial. Fue designado juez federal en 1987 y, desde 1994, integró la Cámara Federal, donde intervino en causas de alto impacto institucional vinculadas con delitos de lesa humanidad y expedientes por presunta corrupción de exfuncionarios.

Su nombre quedó asociado a la denominada doctrina Irurzun, un criterio jurisprudencial que amplió el análisis del peligro procesal al evaluar prisiones preventivas, al considerar la eventual capacidad de influencia de exfuncionarios sobre investigaciones judiciales. Con el tiempo, distintos tribunales delimitaron ese criterio y exigieron que esa posibilidad estuviera respaldada por pruebas concretas.

Con su salida, la Cámara Federal perderá a uno de sus integrantes de mayor trayectoria y quedará una nueva vacante en un tribunal clave para la revisión de causas por corrupción, crimen organizado, narcotráfico y delitos contra la administración pública.