La medida elimina la aprobación previa para gran parte de las colocaciones en el mercado local y busca agilizar el acceso al financiamiento para empresas y PyMEs.

La Comisión Nacional de Valores (CNV) puso en marcha un nuevo régimen de autorización automática para emisiones de deuda y acciones, con el objetivo de simplificar el acceso al mercado de capitales y facilitar el financiamiento de empresas de distintos tamaños.

La reforma crea el denominado Régimen de Oferta Pública con Autorización Automática por su Mediano Impacto Ampliado, que reemplaza el esquema de aprobación previa por un sistema basado en la presentación de información. De esta manera, las compañías podrán emitir acciones u obligaciones negociables por hasta 100 millones de UVA sin necesidad de obtener una autorización específica del organismo regulador.

Según la normativa, el límite establecido equivale aproximadamente a entre 130 y 140 millones de dólares. Además, las emisiones que superen ese monto también podrán acceder al régimen automático cuando estén destinadas exclusivamente a inversores calificados.

El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, destacó que la medida busca agilizar las decisiones de financiamiento y reducir los tiempos administrativos para las empresas que recurren al mercado de capitales.

La reglamentación también amplía la base de inversores calificados al reducir el patrimonio mínimo exigido para acceder a esa categoría. Asimismo, incorpora beneficios para las PyMEs, que podrán utilizar el nuevo régimen junto con las herramientas específicas ya vigentes para el sector, con menores exigencias regulatorias y contables.

Desde el gobierno sostienen que la iniciativa apunta a fortalecer el mercado de capitales como una alternativa al crédito bancario tradicional, promoviendo nuevas fuentes de financiamiento para empresas, productores y proyectos de inversión, al tiempo que busca conectar el ahorro privado con la actividad productiva.