La calificadora elevó la evaluación de la deuda soberana de ‘CCC+/C’ a ‘B-/B’ y mantuvo una perspectiva estable. La medida fue celebrada por el ministro de Economía, Luis Caputo.

S&P Global Ratings mejoró este miércoles la calificación crediticia soberana de Argentina tanto en moneda local como extranjera, al elevarla de “CCC+/C” a “B-/B”. La decisión representa un nuevo respaldo de los mercados internacionales a la evolución reciente de la economía argentina y se suma a otras revisiones positivas registradas en los últimos meses.

Tras conocerse la noticia, el ministro de Economía, Luis Caputo, destacó la mejora a través de sus redes sociales y la interpretó como una señal favorable hacia el programa económico que impulsa el gobierno. Además de la suba en la nota soberana, la calificadora elevó la evaluación de transferencia y convertibilidad a “B” y mejoró las calificaciones de emisión de bonos en moneda local y extranjera.

En su informe, S&P señaló que la reducción de los desequilibrios macroeconómicos, la desaceleración de la inflación, la mejora de la liquidez externa y la continuidad de los superávits fiscales contribuyeron a fortalecer la posición financiera del país. Según la entidad, estos factores crean condiciones para una recuperación económica sostenida.

La calificadora también mantuvo una perspectiva estable para las notas de largo plazo, al considerar probable la continuidad de las políticas de disciplina fiscal y la acumulación de reservas internacionales por parte del Banco Central. No obstante, advirtió que persisten desafíos vinculados a la histórica volatilidad macroeconómica argentina y a la necesidad de consolidar la credibilidad institucional.

Entre sus proyecciones, S&P estimó un crecimiento económico del 2,7% para 2026 y una expansión cercana al 3% anual en los años siguientes. Asimismo, destacó que las reformas económicas impulsadas por la actual administración podrían favorecer una mayor formalización de la actividad y mejorar las perspectivas de crecimiento de mediano plazo.

La mejora de la calificación se suma a una decisión similar adoptada semanas atrás por otra agencia internacional y es interpretada por analistas como un paso que podría contribuir a reducir la percepción de riesgo sobre la deuda argentina, facilitando en el futuro el acceso a los mercados internacionales de crédito.