El tratamiento del proyecto impulsado por el gobierno se retomaría después del receso invernal. La eliminación de las primarias enfrenta resistencias en la UCR, el PRO y bloques provinciales.

El Senado postergará hasta agosto el tratamiento de la reforma electoral promovida por el gobierno nacional debido a la falta de consensos para avanzar con uno de sus principales puntos: la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO).

La iniciativa encuentra resistencia en sectores de la UCR, el PRO y representantes de fuerzas provinciales, lo que complica la posibilidad de reunir la mayoría necesaria para su aprobación. Ante este escenario, el oficialismo prevé utilizar las próximas semanas para negociar alternativas que permitan destrabar el debate.

Entre las opciones que se analizan figuran convertir las PASO en un mecanismo optativo o suspenderlas únicamente para las elecciones de 2027. Sin embargo, hasta el momento ninguna de estas propuestas logró consenso dentro del propio oficialismo ni entre los bloques dialoguistas.

El proyecto incluye además otros cambios relevantes en materia electoral y política, como la implementación de Ficha Limpia, modificaciones en el financiamiento de los partidos políticos, nuevas exigencias para el reconocimiento de fuerzas partidarias y cambios en la normativa sobre campañas electorales y debates presidenciales.

Desde sectores de la oposición solicitaron tratar por separado la iniciativa de Ficha Limpia, aunque esa posibilidad no avanzó debido a la decisión del oficialismo de mantener el paquete legislativo unificado. La discusión quedó así supeditada a las negociaciones que se desarrollarán durante los próximos meses.

Mientras tanto, el panorama sigue abierto respecto del futuro de la reforma. El resultado de las conversaciones entre el gobierno y los bloques opositores moderados será determinante para definir si el proyecto avanza, se modifica o queda relegado ante la falta de respaldo suficiente en la Cámara alta.