Un informe privado señala que la mejora de la actividad está impulsada por sectores exportadores, mientras el consumo, los salarios y el empleo formal continúan mostrando signos de debilidad.
La economía argentina registró un crecimiento durante el primer trimestre de 2026, aunque ese desempeño no se refleja de manera uniforme en los principales indicadores vinculados al mercado interno. Según un análisis de la consultora Epyca, la expansión de la actividad convive con caídas en el consumo, retrocesos salariales y una recuperación limitada del empleo formal.
El informe destaca que el crecimiento está sostenido principalmente por sectores como la agricultura, la minería y la pesca, actividades con fuerte perfil exportador. En contraste, la industria manufacturera y la construcción continúan operando por debajo de los niveles máximos alcanzados en años anteriores.
Uno de los datos más relevantes es la evolución del consumo masivo, que acumula once meses consecutivos de retroceso. A su vez, el empleo privado registrado sigue mostrando resultados negativos en gran parte de los sectores económicos, mientras que los salarios reales del sector formal mantienen una pérdida acumulada durante el año.
De cara a 2027, la consultora proyecta un escenario favorable para el ingreso de divisas debido a una posible mejora de la producción agropecuaria asociada al fenómeno climático El Niño y al crecimiento de las exportaciones mineras. Sin embargo, advierte que esos factores tendrían un impacto limitado sobre el empleo y el consumo interno.
El estudio también señala que la estacionalidad de las exportaciones agrícolas podría generar presiones sobre el mercado cambiario durante la segunda mitad del año, dificultando una desaceleración sostenida de la inflación y condicionando la recuperación del poder adquisitivo de los hogares.
En ese contexto, el escenario previsto combina crecimiento económico agregado con fuertes diferencias entre sectores productivos, una dinámica que, según el informe, no garantiza una mejora homogénea en las condiciones de vida ni una recuperación generalizada del mercado interno en el corto plazo.



