Compradores de Brasil y Chile apuntan a zonas como Recoleta, Palermo y Puerto Madero, atraídos por precios competitivos y calidad urbana.

El mercado inmobiliario porteño registra un aumento en las consultas de inversores extranjeros, especialmente provenientes de Brasil y Chile, que ven en Buenos Aires una oportunidad para adquirir propiedades premium a valores competitivos en dólares.

Recoleta, Palermo y Puerto Madero concentran la mayor demanda, con un perfil de comprador que prioriza la ubicación por sobre el tamaño de las unidades. Buscan inmuebles en edificios de categoría, bien conservados, con buena iluminación y, en algunos casos, características arquitectónicas específicas.

El atractivo principal radica en el precio de entrada, con valores desde los 2.500 dólares por metro cuadrado en zonas tradicionales, lo que posiciona a la ciudad como una alternativa accesible frente a otros mercados internacionales.

Según operadores del sector, el interés creció en un contexto global de precios elevados y restricciones al crédito en otras plazas, lo que impulsa a compradores a explorar destinos con mejores condiciones relativas.

En el caso de los europeos, la valorización del euro frente al dólar mejora su capacidad de compra, mientras que para los inversores regionales influyen factores como la cercanía, la diferencia de precios y el atractivo cultural de la ciudad.

Además, las operaciones a distancia —mediante recorridos virtuales y firma digital— se consolidaron como una práctica habitual, facilitando el acceso a este tipo de inversiones sin necesidad de viajar.