ARCA informó un incremento interanual del 20,1% en febrero, aunque en términos reales los recursos volvieron a retroceder y acumulan siete meses consecutivos en baja.

La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) informó que en febrero los recursos tributarios alcanzaron $16.231.830 millones, con una suba nominal interanual del 20,1%. Sin embargo, descontado el efecto de la inflación, la recaudación registró una caída real del 13,1%, lo que marca el séptimo retroceso consecutivo en términos constantes.

El IVA volvió a ser el principal factor de la merma. El tributo que grava el consumo recaudó $5.405.501 millones, con un alza nominal del 13,7%, muy por debajo de la inflación del período. En términos reales, resignó 21 puntos interanuales, reflejando el impacto de la contracción del consumo.

El detalle muestra comportamientos dispares: mientras el IVA impositivo creció 28,4% nominal, el componente aduanero cayó 16,1%. Según el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), parte de la baja responde a cambios en la percepción aduanera tras la derogación de la suspensión de certificados de exclusión.

Otros tributos también quedaron rezagados frente a la inflación. El Impuesto a las Ganancias subió 31,2% nominal y el gravamen a los Débitos y Créditos avanzó 22,7%, mientras que los recursos de la Seguridad Social aumentaron 26,2%. En todos los casos, los incrementos fueron insuficientes para compensar la suba de precios.

El deterioro impacta directamente en la coparticipación que reciben las provincias. Informes privados advierten que el primer bimestre de 2026 se ubica entre los peores desde 2018, en un contexto de menor actividad, caída del salario real y pérdida de empleo.

La dinámica refleja que la desaceleración económica se profundiza: solo frente a enero, la recaudación mostró un retroceso real mensual del 9,5%. Analistas sostienen que la caída no se estabiliza y que la menor generación de ingresos empieza a consolidar una inercia negativa para las cuentas públicas nacionales y provinciales.