Diputados ratificó el texto aprobado en el Senado, con cambios en convenios colectivos, indemnizaciones y derecho de protesta; se eliminó el artículo sobre enfermedades y accidentes de trabajo.

La Cámara de Diputados dio luz verde a la reforma laboral con 135 votos afirmativos y 115 negativos, manteniendo el texto que ya había sido aprobado en el Senado, aunque quitó el artículo referido a enfermedades y accidentes de trabajo. El oficialismo buscará convertirla en ley la próxima semana. El proyecto introduce modificaciones de fondo en la Ley de Contrato de Trabajo, en el régimen sindical y en el derecho de huelga.

Uno de los ejes es la descentralización de la negociación colectiva: los convenios de ámbito mayor no podrán alterar lo pactado en acuerdos de empresa. Además, se elimina la ultraactividad plena, por lo que los convenios vencidos no mantendrán automáticamente todas sus cláusulas hasta la firma de uno nuevo. También se habilita la incorporación de componentes salariales “dinámicos”, adicionales y variables, incluso por acuerdo individual o decisión del empleador.

En materia de despidos, se mantiene la indemnización equivalente a un mes de sueldo por año trabajado o fracción mayor a tres meses, calculada sobre la mejor remuneración mensual habitual del último año. Sin embargo, se excluyen del cálculo conceptos no mensuales como el aguinaldo o premios extraordinarios. Las sentencias judiciales podrán abonarse en hasta seis cuotas —o doce en el caso de pymes— ajustadas por IPC más un interés anual del 3%. Además, se crea un Fondo de Asistencia Laboral financiado con aportes empresariales, con beneficios en contribuciones a la seguridad social.

La iniciativa también introduce el banco de horas, que permite compensar jornadas extendidas con reducciones posteriores, con un tope de 12 horas diarias y descanso obligatorio. Las vacaciones podrán fraccionarse en períodos no menores a siete días y deberán otorgarse entre octubre y abril. Se habilita el pago en moneda extranjera y se redefine el cómputo de la antigüedad en casos de reingreso.

En el plano sindical, se fija un tope del 2% para cuotas solidarias, se limita la realización de asambleas en los lugares de trabajo sin autorización del empleador y se otorgan hasta diez horas mensuales pagas a delegados para el ejercicio de sus funciones. El derecho de huelga se restringe al declarar actividades como “servicios esenciales” —con obligación de garantizar 75% de prestación— y “servicios trascendentales” —con un mínimo del 50%—. También se tipifican como infracciones graves los bloqueos que afecten la libertad de trabajo.

El proyecto incluye además un régimen de incentivos para nuevas contrataciones, la creación de un esquema especial para pymes, la redefinición del vínculo de repartidores de plataformas como prestadores independientes con seguro obligatorio, la derogación de la ley de teletrabajo y de estatutos profesionales específicos en el plazo de un año. Asimismo, prevé el traspaso de la Justicia Nacional del Trabajo a la órbita de la Ciudad de Buenos Aires y cambios impositivos en distintos sectores.