Ajustes escalonados impactan en el gasto mensual y vuelven a tensionar el poder adquisitivo de los hogares.

El inicio de febrero traerá una nueva presión sobre el bolsillo de los trabajadores, con la puesta en marcha de un esquema de incrementos graduales que alcanzará a servicios esenciales, transporte público y también a la medicina privada, reconfigurando el presupuesto mensual de las familias.

En ese marco, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires confirmó una suba inmediata del 4,8% en las tarifas de colectivos y subtes. El ajuste inaugura un sistema de actualización mensual que se calculará en base a la inflación medida por el Indec, a la que se le sumará un 2% adicional. Desde el Ejecutivo porteño señalaron que la medida busca sostener el funcionamiento del sistema, en un contexto donde los costos operativos acumularon un aumento del 84,85%.

Con el nuevo cuadro tarifario, el boleto mínimo de colectivo de las 31 líneas que circulan únicamente por la Capital Federal pasará a costar $650,11 para quienes cuenten con tarjeta SUBE registrada, mientras que el pasaje de subte ascenderá a $1.320.