El condado de Texarkana fue el escenario de cuatro crímenes en serie en 1946 que dejaron a la comunidad aterrorizada y un caso policial que permanece sin resolver hasta la actualidad.
La primavera de 1946 trajo algo más que calor al condado de Texarkana: trajo el miedo. Un atacante desconocido empezó a elegir parejas como víctimas, siempre bajo la luz de la luna llena, y siempre lograba escapar sin ser visto. Cuatro asesinatos en pocas semanas pusieron en jaque a la policía local, que no tardó en reconocer que no tenía al sospechoso identificado ni cerca de estarlo.
Mientras las investigaciones avanzaban sin resultados concretos, los vecinos de Texarkana hacían lo que podían. Compraban armas, no salían solos de noche, y mantenían las luces encendidas hasta el amanecer. Los medios de la época bautizaron al atacante como el ‘asesino fantasma’, un nombre que capturaba perfectamente lo que la policía sentía: estaban persiguiendo a alguien que parecía no existir.
Finalmente los crímenes cesaron de forma tan abrupta como habían comenzado, pero el responsable nunca fue detenido. El caso se convirtió en una leyenda local que Hollywood no tardó en aprovechar: la película ‘The Town That Dreaded Sundown’, lanzada en los años 70, fue un éxito comercial enorme y consolidó la historia del asesino fantasma en la cultura popular.



