La provincia de La Pampa lanzó una iniciativa para captar compañías proveedoras de la industria petrolera y gasífera de Neuquén, con incentivos fiscales, financiamiento y más de 43 millones de dólares en proyectos de energía solar.

Hay una nueva provincia que quiere subirse al tren de Vaca Muerta, y es La Pampa. El gobierno provincial diseñó un plan para atraer empresas del rubro energético que hoy sirven a las operaciones en Neuquén, con la idea de que se establezcan en territorio pampeano y generen actividad local. Los incentivos fiscales y el acceso a financiamiento son los anzuelos principales que ofrece la provincia.

Pero el plan va más allá de la industria del hidrocarburo. La Pampa también apunta a desarrollar parques de energía solar, con una inversión proyectada que supera los 43 millones de dólares. Es una señal de que la provincia no quiere depender solo del negocio del petróleo y el gas, sino construir una base energética propia que sea atractiva para distintos tipos de inversores.

Si todo sale según lo planeado, La Pampa podría transformarse en los próximos años en un actor relevante del mapa energético argentino. La clave está en la ejecución y en que las empresas del sector confíen en la propuesta. Según Clarín, ese es el horizonte que se trazó el gobierno provincial con esta estrategia.