Margaret Myers señaló que Washington presta especial atención a proyectos vinculados con infraestructura crítica, telecomunicaciones, puertos y tecnología, y planteó la necesidad de una estrategia argentina propia.
La especialista en geopolítica e investigadora de la Universidad Johns Hopkins, Margaret Myers, advirtió durante el 62° Coloquio de IDEA sobre el avance de las inversiones chinas en América Latina y explicó que existen determinados sectores considerados sensibles por Estados Unidos. Entre ellos mencionó sistemas de vigilancia, telecomunicaciones, cables submarinos, proyectos espaciales e infraestructura portuaria y de transporte con potencial de uso civil y militar.
Durante su exposición ante empresarios, la especialista sostuvo que conocer los criterios con los que Washington evalúa esas inversiones resulta relevante para los países de la región. Según explicó, determinados proyectos de origen chino podrían generar una respuesta de Estados Unidos debido a sus implicancias estratégicas y de seguridad.
Myers señaló que la competencia entre Estados Unidos y China atraviesa una transformación estructural que excede las disputas comerciales y se extiende a áreas como la tecnología, la inteligencia artificial y la arquitectura financiera internacional. En ese contexto, consideró que América Latina enfrenta el desafío de mantener vínculos económicos con China al mismo tiempo que sostiene relaciones estratégicas con Estados Unidos.
La especialista también se refirió a la política industrial china y al respaldo estatal que reciben distintos sectores productivos, una situación que, según su análisis, incrementa la necesidad de colocar excedentes en mercados externos. En ese marco, mencionó que México, Brasil, Colombia, Chile y Perú adoptaron distintas herramientas de defensa comercial frente a desequilibrios que identifican en sus relaciones comerciales con Beijing.
Para la Argentina, Myers planteó una estrategia basada en la diversificación de sus asociaciones económicas, con mayor presencia de Estados Unidos y Europa, pero sin abandonar aquellos vínculos con China que resulten convenientes para el país. También propuso aplicar mecanismos selectivos de reducción de riesgos en sectores considerados estratégicos.
La experta recomendó además establecer sistemas de alerta temprana, reglas frente a prácticas que puedan afectar a la producción local y una agenda propia de largo plazo. En ese sentido, señaló que el costo de una inversión no debería ser el único elemento considerado al momento de evaluar proyectos vinculados con sectores estratégicos.



