El juez federal Daniel Rafecas incorporó a Alí Asghar Hejazi al grupo de imputados y dispuso que sea considerado en rebeldía. La medida se enmarca en la posibilidad de realizar un juicio en ausencia contra los acusados que permanecen fuera del país.
El juez federal Daniel Rafecas resolvió incorporar a Alí Asghar Hejazi, exfuncionario iraní y antiguo colaborador cercano del líder supremo Alí Jamenei, entre los acusados por el atentado contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), ocurrido el 18 de julio de 1994 y que provocó 85 muertes.
La decisión se basó en la investigación de la UFI-AMIA, a cargo del fiscal Sebastián Basso, que atribuye a Hejazi un presunto papel en la planificación del ataque. Según la pesquisa, el acusado habría viajado a Buenos Aires en 1993, después del atentado contra la Embajada de Israel, para evaluar las condiciones necesarias para llevar adelante la operación y supervisar a los agentes involucrados.
La investigación sostiene además que un comité vinculado al régimen iraní habría intervenido en la organización del atentado y que Hejazi habría participado en la preparación y en la definición del momento elegido para concretarlo.
Rafecas consideró que las conductas atribuidas al exfuncionario pueden encuadrarse en delitos de genocidio y lesa humanidad. También declaró a Hejazi en rebeldía, al entender que tenía conocimiento de las acusaciones y del proceso judicial, pero habría adoptado una conducta destinada a evitar la acción de la Justicia argentina.
El magistrado señaló que la falta de cooperación y la actitud atribuida al acusado permiten avanzar con el pedido para que sea juzgado en ausencia. La decisión deberá ser analizada ahora por la Cámara Federal de Casación Penal, que tendrá que determinar si habilita este mecanismo para los ciudadanos iraníes y libaneses imputados por el atentado.
De aprobarse, se trataría del primer juicio en ausencia de estas características en la historia judicial argentina.



