El gobierno transferirá fondos a las empresas, pero advierten que no alcanza para cubrir deudas y continuará el servicio limitado en el AMBA.

El gobierno depositará los subsidios al transporte automotor, pero las empresas de colectivos mantendrán la reducción de frecuencias en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), al considerar que los montos no cubren la totalidad de la deuda acumulada.

Desde la Secretaría de Transporte señalaron que los pagos se realizarán dentro de los plazos habituales y que se avanzará en una reunión con las cámaras empresarias para intentar destrabar el conflicto. Sin embargo, cuestionaron la decisión de reducir el servicio, al sostener que afecta directamente a los usuarios.

Por su parte, desde la empresa DOTA advirtieron que recibirán solo una parte de los fondos adeudados, lo que complica la operación del sistema y el pago de salarios. En ese marco, confirmaron que continuará la menor circulación de unidades.

El recorte de frecuencias, que ronda el 30% en algunas líneas, generó demoras y dificultades para los pasajeros en las últimas horas, en un contexto de alta demanda de transporte público.

Según explicaron desde el sector empresario, la crisis se arrastra desde hace meses, con atrasos en los subsidios correspondientes a distintos períodos y un aumento sostenido de los costos operativos, especialmente el combustible.

Ante este escenario, las empresas reclaman una solución integral que garantice la sustentabilidad del sistema, mientras el gobierno busca encauzar el conflicto a través del diálogo y la regularización de pagos.