La medida habilita la participación privada en nuevas obras de transporte de energía, con el objetivo de fortalecer la infraestructura sin financiamiento estatal directo.
El gobierno avanzó con la reglamentación que permite ampliar el sistema eléctrico mediante concesiones de obra pública, en una estrategia orientada a atraer inversiones privadas para el desarrollo energético.
La medida fue oficializada por la Secretaría de Energía a través de una resolución publicada en el Boletín Oficial, que incorpora nuevas reglas al funcionamiento del Sistema Argentino de Interconexión y del mercado mayorista.
A partir de esta normativa, empresas privadas podrán encargarse de construir, operar y mantener nuevas líneas de transporte eléctrico. La recuperación de la inversión se realizará a través de tarifas específicas asociadas a las ampliaciones.
El esquema se implementa en el contexto de la emergencia energética vigente, ante la falta de recursos públicos para financiar obras de infraestructura. En ese marco, el gobierno definió priorizar proyectos estratégicos que serán licitados bajo este modelo.
Además, se estableció que los pagos vinculados a estas concesiones tendrán prioridad, con el objetivo de garantizar previsibilidad para los inversores y fomentar la participación del sector privado.
La iniciativa también contempla la incorporación de nuevos actores al sistema, sin afectar los derechos de los concesionarios actuales, y apunta a destrabar obras clave para mejorar el transporte de energía, especialmente desde fuentes renovables hacia los principales centros de consumo.



