El fiscal de la causa solicitó procesar a diez sospechosos y reclamó una orden de detención internacional contra un alto integrante del régimen de Irán.

La investigación por el atentado contra la Asociación Mutual Israelita Argentina sumó un nuevo capítulo luego de que el fiscal federal Sebastián Basso pidiera el procesamiento de diez ciudadanos iraníes y libaneses vinculados con la planificación y ejecución del ataque ocurrido el 18 de julio de 1994.

En el mismo planteo, presentado ante el juzgado federal que subroga Daniel Rafecas, el representante del Ministerio Público solicitó además la captura internacional de Alí Asghar Hejazi, señalado como un alto funcionario del régimen iraní que habría tenido participación en la planificación del atentado.

Según la fiscalía, Hejazi integraba el llamado “Comité Vijeh”, un organismo estatal en el que se habría evaluado el objetivo y definido la estrategia para concretar el ataque que dejó 85 muertos y más de 140 heridos en Buenos Aires.

La acusación también alcanza a ex funcionarios iraníes y presuntos miembros de la organización Hezbolá, a quienes la investigación atribuye distintos roles en la planificación, financiamiento y ejecución de la operación.

Entre los acusados figuran ex responsables de áreas clave del gobierno iraní, además de diplomáticos que se desempeñaron en la embajada de ese país en Argentina y que, según la hipótesis judicial, habrían formado parte de una estructura de inteligencia destinada a reunir información sobre el objetivo.

El pedido del fiscal se produce en una etapa clave del expediente, ya que estas medidas buscan consolidar la acusación para avanzar hacia un eventual juicio bajo la modalidad de proceso en ausencia, prevista por la Ley 27.784 para casos en los que los imputados permanecen prófugos.