El CEO de Neumen reconoció que el mercado funcionaba con márgenes elevados y el presidente lo utilizó para cuestionar el “nacionalismo barato” tras el cierre de Fate.

El presidente Javier Milei volvió a intervenir en la polémica por el cierre de la fabricante de neumáticos Fate y apuntó contra quienes responsabilizan al gobierno por la situación. A través de sus redes sociales, calificó de “delincuentes” a quienes, según expresó, utilizan el “nacionalismo barato” como argumento.

El mandatario compartió el fragmento de una entrevista en la que Roberto Méndez, CEO de Neumen, afirmó: “Soy el primero en reconocerlo: estaban robando las multinacionales, los empresarios teníamos un mercado que no era real”. La declaración se dio en el marco del debate por los precios históricos de las cubiertas en el país.

Fate anunció recientemente el cierre de su planta tras ocho décadas de actividad y la desvinculación de 920 empleados en San Fernando. La empresa atribuyó la decisión a dificultades derivadas del actual contexto económico.

En su publicación, Milei dedicó el mensaje “a los delincuentes que hacen del nacionalismo barato una bandera para robar a los argentinos de bien”, reforzando su postura en favor de la apertura y la desregulación del mercado.

Por su parte, Méndez sostuvo que coincide con la idea de adecuar la rentabilidad empresaria a niveles “normales”, en torno al 20%, y señaló que anteriormente se aplicaban remarcaciones del 60% o 70%, lo que —según planteó— distorsionaba el funcionamiento del sector.