El representante comercial norteamericano aseguró que los entendimientos firmados con distintos países seguirán vigentes pese al fallo de la Corte Suprema que limitó las facultades del presidente para imponer gravámenes unilaterales.
La administración de Donald Trump buscará preservar los acuerdos comerciales alcanzados en los últimos meses, aún después de que la Corte Suprema declarara ilegales buena parte de los aranceles aplicados bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional de 1977. La decisión judicial dejó sin efecto los llamados “aranceles recíprocos” que habían sido impuestos a comienzos de abril a la mayoría de los socios comerciales de Estados Unidos.
El representante comercial, Jamieson Greer, sostuvo que la política arancelaria no se detendrá y confirmó que durante el fin de semana mantuvo contactos con funcionarios de Europa y de otros países involucrados. Según explicó, ninguno de los socios manifestó su intención de abandonar los compromisos asumidos y continúan las negociaciones para darles continuidad.
La sentencia generó interrogantes sobre el futuro de los entendimientos alcanzados con Argentina, Corea del Sur, Japón, Reino Unido y la Unión Europea, todos negociados bajo el paraguas de los aranceles ahora anulados. Sin embargo, desde Washington remarcan que existen otras herramientas legales para sostener parte de la estrategia comercial.
En ese sentido, el funcionario recordó que siguen en vigor los gravámenes vinculados a razones de seguridad nacional y los aplicados bajo la Sección 301 por prácticas comerciales consideradas desleales. Además, el presidente dispuso un arancel global del 10% a las importaciones, luego elevado al 15%, amparado en otra normativa que le concede facultades por 150 días.
En Argentina, el gobierno encabezado por Javier Milei evitó pronunciarse sobre el posible impacto del fallo en el acuerdo bilateral, mientras persiste la incertidumbre en torno a la redefinición de la política comercial estadounidense.
