La apertura importadora amplió la oferta y redujo precios, pero los valores locales todavía superan a los de varias capitales del mundo y a los de marcas chinas.
El mercado argentino de neumáticos atraviesa una fuerte transformación tras la reducción de aranceles impulsada por el gobierno de Javier Milei. Aunque la mayor competencia provocó bajas de hasta 15% en algunas marcas nacionales, los precios locales continúan por encima de los que se pagan en ciudades como Nueva York, París o Madrid.
Un neumático estándar para camioneta (265/65 R17) de fabricación nacional se vende entre $245.000 y $302.524, mientras que opciones chinas equivalentes se ubican entre $159.300 y $179.164. Cambiar las cuatro cubiertas puede implicar una diferencia mínima de $350.000 a favor de los productos importados. En promedio, los neumáticos nacionales resultan hasta 35% más caros que los asiáticos.
Hasta mediados del año pasado, muchos conductores cruzaban a Santiago de Chile o Montevideo para reemplazar las cubiertas con ahorros de entre 40% y 60%. Sin embargo, tras la devaluación y la apertura comercial, la brecha se redujo y los valores comenzaron a equipararse. Aun así, el precio promedio local (US$258,81) sigue por encima del de San Pablo (US$162,40) o Londres (US$161,03).
La baja de los derechos de importación, que pasaron del 35% al 16% en un año y medio, disparó el ingreso de cubiertas extranjeras, especialmente de origen asiático. En un solo mes ingresaron 737.000 neumáticos para autos y camionetas, en un mercado que hoy ofrece más de 400 marcas, en su mayoría chinas. En 2025 se importaron 7,8 millones de unidades sobre un total que supera los 10 millones anuales.
Actualmente, cerca del 75% del mercado local está compuesto por productos importados y el 60% de ese total corresponde a marcas chinas. El aumento interanual de las importaciones fue del 44% y el valor total pasó de US$462 millones en 2024 a US$663 millones en 2025. Mientras tanto, la producción nacional opera con bajos niveles de utilización de capacidad y el sector perdió más de 6.400 empleos en los últimos dos años, reflejando el impacto de la nueva dinámica competitiva.
