La central obrera atará la medida al debate parlamentario y busca una paralización total del transporte y los servicios clave.
La Confederación General del Trabajo (CGT) confirmó un nuevo paro general nacional de 24 horas en rechazo a la reforma laboral impulsada por el gobierno del presidente Javier Milei. Será la cuarta huelga de la central durante la actual gestión y, a diferencia de otras convocatorias, no incluirá movilización callejera.
La fecha de la medida quedará definida por la agenda legislativa. Si la Cámara de Diputados de la Nación trata el proyecto esta semana, el paro se realizará el jueves 19; si el debate se demora en comisiones, la huelga se trasladará a la semana siguiente, con el miércoles 25 como alternativa.
Desde la conducción sindical sostienen que la ley precariza las condiciones de trabajo y afecta derechos adquiridos. Entre los puntos más cuestionados figuran los cambios en indemnizaciones, la implementación del banco de horas, las restricciones al derecho de huelga y la reducción del salario durante licencias por enfermedad o accidentes no laborales.
Para garantizar un alto nivel de acatamiento, la CGT acordó un cese amplio de actividades. En transporte, confirmaron su adhesión la Unión Tranviarios Automotor y La Fraternidad, lo que implica colectivos y trenes paralizados, además de subtes sin servicio en la Ciudad de Buenos Aires y cancelaciones en el transporte aéreo.
También se sumarán bancos, organismos estatales, educación, comercio e industria, con fuerte impacto en la atención al público y la actividad productiva. El alcance final dependerá de la movilidad disponible y de la adhesión en cada sector.
La central obrera anticipó que el paro es parte de un plan de lucha y advirtió que podría profundizar las medidas si el proyecto avanza, en un escenario de creciente tensión entre el sindicalismo y el gobierno.
