El funcionario sostuvo que el delito es inconstitucional por estar limitado a la mujer y aseguró que continuará en el cargo por pedido del presidente y de Karina Milei.

Mariano Cúneo Libarona confirmó que continuará al frente del Ministerio de Justicia luego de haber evaluado su renuncia a fines del año pasado. Según explicó, la decisión de permanecer en el cargo respondió a un pedido personal del presidente Javier Milei y de su hermana Karina, y a la voluntad de encabezar lo que definió como una “batalla judicial” para reformar el sistema legal.

En declaraciones radiales, el ministro desestimó versiones sobre una salida inminente y afirmó que su permanencia se apoya en un compromiso ético y profesional. Señaló que su objetivo es dejar un legado de orden jurídico y remarcó que siempre contó con el respaldo del presidente frente a trascendidos que ponían en duda su continuidad.

Uno de los ejes centrales de la entrevista fue la defensa del proyecto para bajar la edad de imputabilidad. Cúneo Libarona sostuvo que la realidad social actual exige una actualización normativa y afirmó que los adolescentes de 14 años comprenden plenamente la gravedad de sus actos, actuando con conocimiento y voluntad.

En ese marco, cuestionó el funcionamiento del sistema vigente al considerar que no brinda respuestas adecuadas a las víctimas. Aseguró que no se trata de una iniciativa meramente punitiva y remarcó que, si bien antes del delito fallan las políticas públicas, después el Estado debe fijar límites claros.

El ministro también apuntó contra la figura legal del femicidio, a la que calificó como “difusa e imprecisa”, y afirmó que es inconstitucional por estar circunscripta solo a la mujer. Propuso reformularla para que contemple todos los casos de homicidios agravados por desprecio al sexo o abuso de superioridad, sin distinción de género.

Finalmente, Cúneo Libarona sostuvo que la ley debe ser igual para todos y que el sexo o la orientación sexual no pueden generar privilegios ni impunidad. Al mismo tiempo, descartó cualquier retroceso en materia de derechos reproductivos y aseguró que no existe intención del gobierno de modificar la legislación vigente sobre aborto.