Las autoridades sanitarias advierten sobre el avance de la variante H3N2 de la gripe en el país, con un aumento de casos en varias provincias, síntomas característicos y grupos de riesgo que requieren atención especial.
La influenza A H3N2, en particular el subclado K, está circulando en Argentina con mayor rapidez que en temporadas anteriores, y en la última semana se detectaron más casos distribuidos en varias provincias, superando ampliamente los registros previos. Esta expansión ha generado preocupación entre los especialistas, que señalan que la capacidad de contagio de esta variante es más alta y que la cobertura de vacunación entre los infectados ha sido baja. Recientemente se confirmó la primera muerte asociada a esta gripe, lo que subraya la necesidad de vigilancia epidemiológica y medidas de prevención.
Los síntomas iniciales de la gripe H3N2 suelen comenzar con tos persistente y congestión nasal, seguido en 24 a 48 horas por fiebre elevada, decaimiento, dolores musculares y molestias respiratorias similares a las de una gripe fuerte. Estos signos pueden confundirse con otras infecciones respiratorias, por lo que los médicos recomiendan prestar especial atención y consultar rápidamente ante su aparición, especialmente en personas con factores de riesgo o cuadros compatibles.
Los grupos más afectados por esta variante incluyen a personas mayores de 60 años y a niños pequeños, segmentos de la población que presentan mayor probabilidad de complicaciones y hospitalización. Las autoridades sanitarias insisten en la importancia de completar los esquemas de vacunación contra la influenza y seguir medidas básicas de higiene, como el lavado de manos y la ventilación de ambientes, para reducir la transmisión del virus y proteger a los más vulnerables.
