La combinación de paisajes, propuestas culturales y precios competitivos volvió a posicionar a Mendoza como una de las opciones preferidas para vacacionar, impulsando el turismo y el movimiento económico durante la temporada de verano.
Mendoza volvió a destacarse como uno de los destinos nacionales más elegidos y accesibles del verano, gracias a una oferta turística que combina paisajes naturales, actividades culturales y precios competitivos. Esta combinación atrajo a visitantes de distintas provincias y fortaleció el movimiento turístico durante la temporada alta.
La provincia ofreció una amplia variedad de propuestas, que incluyen turismo de montaña, enoturismo, gastronomía y festivales culturales, junto con promociones y opciones de alojamiento para distintos presupuestos. Estos factores fueron clave para consolidar a Mendoza como una alternativa atractiva frente a otros destinos tradicionales.
El impacto positivo del turismo se reflejó en el aumento de la ocupación hotelera, el consumo en comercios y el movimiento general de la economía local. Desde el sector destacaron que el flujo de visitantes generó empleo y dinamizó actividades vinculadas al transporte, la gastronomía y los servicios, reforzando el rol del turismo como motor económico provincial.
