El gobernador de Mendoza estableció límites al gasto del Estado, con controles más estrictos sobre pagos, convenios, compras y nuevas incorporaciones, para ordenar las cuentas provinciales y administrar de manera más ordenada los recursos.
El gobernador de Mendoza avanzó con una serie de medidas para reforzar el control del gasto público en la provincia, con el objetivo de ordenar las cuentas y garantizar una administración más eficiente de los recursos del Estado. La decisión apunta a establecer límites claros en distintas áreas del sector público y a fortalecer los mecanismos de supervisión.
Entre los principales ejes del plan se destacan los controles más estrictos sobre pagos, convenios y compras, así como mayores requisitos para autorizar nuevas incorporaciones de personal. Según se informó, estas disposiciones buscan priorizar el uso responsable de los fondos públicos y evitar desvíos o gastos innecesarios en un contexto de restricción presupuestaria.
Desde el gobierno provincial señalaron que la iniciativa forma parte de una estrategia más amplia de ordenamiento fiscal, orientada a sostener el equilibrio de las finanzas y a asegurar que los recursos disponibles se destinen a áreas prioritarias. El objetivo final es fortalecer la previsibilidad económica y mejorar la gestión del Estado mendocino.
