Gracias a la misma, la provincia puede controlar el impacto ambiental de cada proyecto extractivo realizado en la región. Los controles permanentes que se realizan permiten que pueda haber desarrollo minero sin dañar el ecosistema ni perjudicar la salud de la población.
La ley 7.722 se consolidó como uno de los ejes centrales de la política minera en Mendoza y como una prioridad para la gestión de Alfredo Cornejo, que busca sostener el desarrollo del sector bajo un esquema de control ambiental estricto. Gracias a esta norma, la provincia cuenta con un marco legal que permite evaluar y regular el impacto de cada proyecto extractivo, asegurando que la actividad se realice con criterios de sostenibilidad y responsabilidad.
Desde el Gobierno provincial destacan que la ley funciona como una herramienta clave para prevenir daños irreversibles en el ecosistema mendocino. El control del uso de sustancias, la exigencia de estudios de impacto ambiental y la supervisión de cada etapa del proyecto forman parte de un sistema que busca garantizar que la minería no avance sin cumplir condiciones claras y verificables, priorizando la protección de recursos naturales sensibles.
En ese sentido, los controles permanentes son presentados como un diferencial que le permite a Mendoza proyectar un modelo de minería posible, donde el crecimiento económico no se traduzca en contaminación o riesgos para la población. La ley, sostienen, establece límites y obligaciones concretas que impiden que las empresas operen sin transparencia, sin monitoreo y sin un seguimiento riguroso del impacto ambiental.
Con esta perspectiva, la gestión de Cornejo insiste en que la ley 7.722 no frena el desarrollo, sino que lo ordena: habilita la actividad minera bajo reglas estrictas para que el progreso se dé sin poner en juego la salud de los mendocinos ni el equilibrio ambiental de la provincia. Así, el oficialismo provincial sostiene que Mendoza puede crecer y atraer inversiones, pero únicamente dentro de un modelo de minería controlada, sostenible y responsable.
