La actriz pidió que se eliminara de la emisión televisiva el momento en que se quebró al hablar de su expareja, pero asegura que la producción no accedió a su pedido, generando su descontento público.
Araceli González se mostró visiblemente inconforme con la producción del programa La Noche de Mirtha luego de que las cámaras captaran su llanto en vivo hablando de su relación con Adrián Suar, su expareja y padre de su hijo. Aunque el momento de vulnerabilidad recorrió los medios y generó repercusiones en las redes, la actriz reveló que había solicitado que esa escena fuera editada y no incluida en la emisión final.
En diálogo con un medio, González explicó que pidió específicamente que “cortaran esa parte” del programa, pero que su pedido no fue atendido por la producción, situación que la molestó porque sintió que su emoción quedó expuesta de manera pública sin su consentimiento. Aclaró que su reclamo no estaba dirigido a la conductora sino a quienes deciden el material que sale al aire.
La actriz también profundizó sobre el contexto emocional que la llevó a quebrarse en el ciclo, atribuyendo parte de la carga a experiencias personales difíciles de los últimos años, y defendió su derecho a manejar de manera más reservada este tipo de momentos íntimos fuera de la pantalla. Para González, la línea entre la vida privada y el espectáculo se desdibujó, y eso fue lo que la llevó a expresar públicamente su malestar con cómo se trató el material.
