La Victoria Villarruel recibió en su despacho a la Patricia Bullrich, próxima senadora y probable presidenta del bloque oficialista, para establecer roles claros de cara al nuevo periodo legislativo: “Le aclaré que yo no tengo facultades para obstaculizar nada”.


En un encuentro de alrededor de una hora, Villarruel y Bullrich conversaron a solas sobre cómo funcionará el vínculo institucional entre la vicepresidenta y la senadora electa a partir del 10 de diciembre. Bullrich llegó al Senado para completar los trámites de su banca y entró al despacho sin acompañantes, una señal de que se buscaba un diálogo directo y sin intermediarios. Villarruel aprovechó la reunión para recalcar que su papel es el que define la Constitución y el reglamento del cuerpo legislativo.

Durante la charla, Bullrich insistió en que la agenda del Ejecutivo debe tener prioridad en el Senado y que su bloque oficialista asumirá la responsabilidad de construir mayorías. En ese marco, aclaró que Villarruel no forma parte del bloque y que corresponde al oficialismo “juntar voluntades” para lograr el quórum y avanzar con los proyectos de ley. Villarruel, por su parte, enfatizó que su función es institucional, no política: coordinar el funcionamiento de las sesiones y garantizar la independencia de poderes.

Villarruel concluyó afirmando que “no tengo facultades para obstaculizar nada” y que su despacho está abierto para todos los senadores, independientemente de su filiación política. Además, pidió bajarle el tono a las expectativas generadas y subrayó que la relación entre las fuerzas parlamentarias debe sustentarse en el diálogo y el respeto mutuo más allá de las diferencias ideológicas.