El proyecto impulsado por Javier Milei propone volver a incluir vales de comida como parte del salario. Estos pagos no serían remunerativos, por lo que quedarían fuera de los aportes jubilatorios y del cálculo de indemnizaciones.
Uno de los puntos más discutidos de la futura reforma laboral que el Gobierno planea enviar al Congreso en diciembre es el regreso de los Ticket Canasta, un sistema de vales de comida o restaurant que permitiría a los empleadores pagar parte del sueldo de manera no retributiva. Esto implica que esos montos no se considerarían para calcular aportes previsionales, aguinaldos ni indemnizaciones, lo que en los hechos reduciría el salario real de los trabajadores.
Los tickets, regulados en los años ’90 bajo el artículo 103 bis de la Ley de Contrato de Trabajo, fueron derogados en 2007 por una ley impulsada por Héctor Recalde tras denuncias de intentos de soborno por parte de las empresas emisoras. Durante su vigencia, beneficiaban principalmente a los empleadores y compañías intermediarias, ya que los trabajadores no percibían los vales durante vacaciones o licencias, ni se computaban para adicionales ni horas extras.
Originalmente creados en 1989 como medida para enfrentar la hiperinflación, los Ticket Canasta llegaron a usarse en más de 5.000 empresas y por 1,5 millones de empleados, representando cerca del 13% de sus remuneraciones. Sin embargo, el sistema provocó pérdidas estimadas en 21.000 millones de dólares para el Estado, los sindicatos y las obras sociales, mientras las empresas emisoras —como Sodexho y Accor— obtenían importantes ganancias financieras con la emisión y circulación de los vales.
