El martes 21 de octubre de 2025, Nicolas Sarkozy, presidente de Francia entre 2007 y 2012, comenzó a cumplir una condena de cinco años de prisión tras haber sido declarado culpable en septiembre por “asociación ilícita” en el marco de una financiación ilegal de su campaña presidencial de 2007 con fondos procedentes de Libia

El ingreso al penal parisino de La Santé prison —un centro emblemático y de alta seguridad que ya albergó, entre otros, al “Carlos El Chacal” y al dictador panameño Manuel Noriega— marca un hito en la política francesa: es la primera vez que un expresidente de la Quinta República ingresa en prisión tras una sentencia firme.

El tribunal que lo condenó determinó que aunque no se pudo probar que Sarkozy recibiera o gastara personalmente el dinero libio del régimen de Muamar Gadafi, sí participó en una estructura que facilitó que allegados suyos obtuvieran esos fondos para su campaña de 2007. 

Sarkozy no esperará al resultado de su apelación para ingresar en prisión, pues la ejecución provisional de la condena fue ordenada dada la “gravedad excepcional de los hechos”. 

La sentencia también incluye una multa de 100.000 euros y la privación de derechos civiles por cinco años.

Minutos antes de su traslado al penal, Sarkozy publicó en la red social X un mensaje que ha vuelto emblemático:

“Esta mañana encierran a un inocente… La verdad triunfará, pero el precio a pagar habrá sido devastador.” 

El exmandatario calificó su ingreso en prisión de “escándalo judicial” y aseguró sentirse víctima de “una persecución política”. Además, confesó que había elegido llevar consigo a la cárcel la novela clásica El Conde de Monte Cristo, de Alexandre Dumas, símbolo del hombre que sufre una injusticia y busca vindicación.