El candidato a diputado nacional por la provincia de Buenos Aires advirtió que el voto al Frente de Izquierda es la única opción para enfrentar un modelo que favorece a los más poderosos y castiga a los trabajadores.

Nicolás Del Caño, candidato a diputado nacional por la provincia de Buenos Aires por el Frente de Izquierda y de los Trabajadores – Unidad (FIT-U), volvió a cuestionar con dureza el modelo económico del Gobierno y pidió el voto “contra los privilegios de los ricos”. En sus declaraciones, sostuvo que mientras “les bajaron los impuestos a los ricos”, el IVA —un tributo que afecta directamente el consumo popular— “sigue castigando a los laburantes”. Con esta afirmación, el dirigente de izquierda buscó subrayar la inequidad del sistema fiscal argentino, en el que los sectores de menores ingresos pagan proporcionalmente más que los grandes empresarios.

Del Caño planteó que el voto al Frente de Izquierda representa una herramienta para quienes quieren enfrentar un modelo que, según él, “favorece a los más poderosos y castiga a los trabajadores”. En su análisis, las políticas oficiales no hacen más que profundizar la desigualdad social: reducen los aportes y contribuciones patronales, mientras los impuestos al consumo y los ajustes sobre los salarios continúan golpeando a las mayorías. Para el dirigente, el actual esquema económico perpetúa los beneficios de las corporaciones y del poder financiero en detrimento de quienes viven de su trabajo.

El referente del FIT-U también denunció la complicidad entre los grandes empresarios y el Gobierno, a quienes acusó de sostener un modelo que “concentra la riqueza y destruye derechos”. Frente a esa situación, remarcó que su espacio político es el único que plantea una salida distinta: una redistribución real de los recursos, el control de los trabajadores sobre los sectores estratégicos de la economía y una reforma tributaria progresiva que elimine los privilegios impositivos de las grandes fortunas.

Finalmente, Del Caño convocó a los votantes a expresar su rechazo a este modelo en las urnas, apostando por una alternativa “de los de abajo”. En su mensaje, hizo un llamado a la unidad de los trabajadores, estudiantes y jubilados para defender sus derechos y oponerse a un sistema que —según su visión— descarga el peso de la crisis sobre los sectores populares mientras protege los intereses de una minoría privilegiada.