El candidato a diputado nacional por la provincia de Buenos Aires pidió acompañar al Frente de Izquierda en las urnas: “En las escuelas los docentes enfrentan el drama del hambre todos los días. Un millón de chicos no cena en el país. La crisis no puede seguir pagándola el pueblo”.
Nicolás Del Caño, candidato a diputado nacional por la provincia de Buenos Aires por el Frente de Izquierda y de los Trabajadores – Unidad (FIT-U), llamó a votar por “una alternativa de los trabajadores” frente a lo que definió como el ajuste permanente del Gobierno y sus aliados políticos. “No hay salida con los que gobiernan para el FMI y las patronales”, afirmó, marcando una posición clara contra las fuerzas que, según él, sostienen un modelo económico que empobrece a la mayoría mientras protege a los grandes grupos económicos.
Durante sus declaraciones, Del Caño puso el foco en la dramática situación social que atraviesa el país, con miles de familias sin acceso a una alimentación adecuada. “En las escuelas, los docentes enfrentan el drama del hambre todos los días. Un millón de chicos no cena en el país”, advirtió, señalando la responsabilidad de las políticas de ajuste que reducen presupuestos esenciales como educación, salud y asistencia social.
El dirigente del FIT-U sostuvo que el Frente de Izquierda representa la única alternativa política que se planta sin condicionamientos frente al poder económico y al Fondo Monetario Internacional. “Los gobiernos que se turnaron en el poder lo hicieron obedeciendo las recetas del FMI, y por eso estamos como estamos”, expresó. Propuso redirigir los recursos del Estado hacia las necesidades urgentes del pueblo trabajador, mediante una reforma tributaria progresiva y un plan de emergencia alimentaria financiado por las grandes fortunas.
Finalmente, Del Caño convocó a los votantes a expresar en las urnas su rechazo al ajuste y su apoyo a quienes defienden los derechos de las mayorías. “La crisis no puede seguir pagándola el pueblo. Que la paguen los que la provocaron”, concluyó, reafirmando la necesidad de construir una fuerza política independiente del poder económico que luche por un país más justo, solidario y soberano.
