El candidato a diputado nacional por la provincia de Buenos Aires planteó que el Frente de Izquierda representa la voz de los que pagan la crisis, mientras el Gobierno protege a los grandes grupos económicos.
Del Caño planteó que “los trabajadores pagan un 21 % de IVA mientras los empresarios se la llevan toda”, construyendo así una imagen de que el ajuste económico recaerá fundamentalmente sobre la clase trabajadora, mientras los grandes grupos económicos quedan relativamente protegidos. En su análisis, el FIT-U representa “la voz de los que pagan la crisis”, aquellos sectores que, en su opinión, afrontan directamente la pérdida de poder adquisitivo, los despidos y la precarización. Según él, el modelo del Gobierno no sólo sostiene los intereses del capital, sino que profundiza las diferencias sociales.
Además, enfatizó que este llamado al voto no es simplemente una campaña más, sino una elección estratégica para frenar lo que denomina un programa de ajuste neoliberal. En su visión, el Gobierno de Milei —y sus aliados— resguardan a los grandes grupos económicos mientras transfieren responsabilidades a la población trabajadora: “los que pagan la crisis” son los asalariados, los jóvenes, y quienes viven de su trabajo. De esta forma, Del Caño situó al FIT-U como una alternativa que propone que la crisis la paguen “los que la generaron”: bancos, corporaciones, terratenientes y no la población laboriosa.
Por último, el candidato del FIT-U instó a que el voto sea un instrumento de defensa de los derechos laborales, sociales y democráticos. Llamó a los electores a no resignarse, a no aceptar que “la casta” —en su lenguaje, la oligarquía económica o política— transfiera el costo del ajuste sobre los hombros de quienes menos tienen. La consigna es clara: votar para frenar el modelo que dice representar al empresario y al poder económico, y alzar la voz de la clase trabajadora como componente activo e imprescindible de la política.
