Del Caño alertó que detrás del acuerdo con Washington vienen la reforma laboral y tributaria, que implican más ajuste y menos derechos: “El acuerdo con Estados Unidos representa el fracaso de este gobierno… un enorme salto al colonialismo”, afirmó.
Nicolás del Caño advirtió que el gobierno de Javier Milei prepara una avanzada sobre los derechos laborales y tributarios como parte de los compromisos asumidos con Estados Unidos. Según el dirigente, el ajuste que se presenta como una estrategia de estabilización en realidad es la antesala de reformas que golpearán de lleno a los trabajadores. Señaló que el Ejecutivo pretende profundizar la flexibilización, reducir aportes patronales y facilitar despidos, bajo la promesa de atraer inversiones.
Para Del Caño, el entendimiento con Washington no es un respaldo diplomático sino el reflejo del fracaso del modelo oficial. Aseguró que el gobierno recurre al auxilio externo porque no puede sostener la economía con sus políticas internas, y que la supuesta asistencia financiera esconde condicionamientos severos. Denunció que detrás de esos acuerdos se negocian sectores estratégicos y decisiones soberanas a espaldas del pueblo.
El candidato remarcó que el acuerdo implica una cesión de poder que consolidará un esquema de dependencia. Planteó que se avanzará con cambios regresivos en el sistema tributario, trasladando la carga a los asalariados y pequeños contribuyentes mientras se alivianan impuestos a los grandes capitales. Esta combinación, afirmó, no resolverá la crisis sino que aumentará la desigualdad y el deterioro social.
Frente a este panorama, llamó a organizarse para frenar lo que considera un salto colonial en nombre del orden fiscal. Sostuvo que ningún pacto puede estar por encima de los derechos conquistados ni de la autonomía nacional. Insistió en que el verdadero camino para salir de la crisis es fortalecer a los trabajadores y no condicionar el futuro del país a los intereses externos.
