Cuatro de los bancos más poderosos de Wall Street negocian junto a Estados Unidos un fondo extraordinario de USD 20.000 millones para apuntalar la economía argentina en un contexto de alta fragilidad y expectativas electorales.

JPMorgan, Goldman Sachs, Citigroup y Bank of America participan activamente en las conversaciones con el Tesoro estadounidense para estructurar un paquete que combine capital privado y respaldo oficial. La idea central es facilitar dólares frescos a través de créditos garantizados con activos locales, ofreciendo liquidez inmediata sin necesidad de acudir a organismos multilaterales tradicionales.

El esquema contempla un mecanismo de intercambio de pesos por dólares para fortalecer las reservas y dar mayor estabilidad al tipo de cambio. Parte del diseño incluiría la intervención directa del Tesoro de EE.UU. y la utilización de títulos o recursos estatales argentinos como garantía, lo que reduciría el riesgo para los inversores y aceleraría la implementación.

De concretarse, el fondo podría complementarse con otras líneas de asistencia ya anunciadas, superando los USD 40 mil millones en total. Sin embargo, las condiciones finales estarían sujetas al panorama político tras las elecciones y al compromiso del próximo gobierno de sostener acuerdos económicos que garanticen el repago y la continuidad del plan.