El candidato a diputado nacional por la provincia de Buenos Aires cuestionó el deterioro de los ingresos de los jubilados y el impacto del ajuste: “Milei habla de superávit mientras millones de personas no llegan a cubrir sus necesidades básicas”.

Nicolás del Caño advirtió que la situación de los jubilados se ha vuelto insostenible frente al actual esquema económico. Señaló que mientras el Gobierno celebra indicadores macroeconómicos como el superávit fiscal, una gran parte de la población mayor debe sobrevivir con haberes que rondan los 380 mil pesos, muy por debajo del costo real de vida. Para el dirigente, esta brecha entre los discursos oficiales y la realidad cotidiana muestra un modelo que prioriza los números antes que las personas.

El candidato destacó que el ajuste aplicado por la administración de Javier Milei golpea con mayor fuerza a quienes no tienen margen para afrontar aumentos en alimentos, medicamentos y servicios básicos. Indicó que los jubilados están entre los sectores más vulnerables y que cualquier incremento en sus ingresos queda rápidamente licuado por la inflación. Según su postura, no se trata solo de cifras, sino de derechos elementales que están siendo vulnerados.

Del Caño subrayó que el discurso gubernamental sobre la “recuperación” del país se construye a costa del empobrecimiento de millones. Afirmó que no puede hablarse de éxito económico si la mayoría de los adultos mayores no puede pagar un alquiler, acceder a una dieta adecuada o sostener tratamientos médicos esenciales. Cuestionó además que el Ejecutivo defina su política como “orden fiscal” cuando implica recortes en salud, seguridad social y asistencia.

El referente del Frente de Izquierda insistió en que la discusión debe centrarse en la dignidad y no en la contabilidad. Planteó que es urgente un aumento real de las jubilaciones, actualizado según la inflación y el costo de la canasta básica. También reclamó que se reviertan las medidas que profundizan la desigualdad. Para Del Caño, la prioridad del Estado debería ser garantizar condiciones de vida dignas y no sostener una narrativa de éxito económico a espaldas de quienes más lo necesitan.