El candidato a diputado nacional por la provincia de Buenos Aires sostuvo que el gobierno se reacomoda con los aliados de siempre y llamó a fortalecer una alternativa coherente frente al sometimiento al FMI y a los Estados Unidos.

Nicolás del Caño destacó que su espacio político fue el único que no acompañó ninguna de las iniciativas impulsadas por el gobierno de Javier Milei en el Congreso. Señaló que mientras otros bloques se alinearon parcial o totalmente con las medidas oficiales, la izquierda mantuvo una postura firme contra cada intento de profundizar el ajuste. Según el candidato, esa coherencia es la principal garantía para quienes buscan enfrentar las políticas que deterioran las condiciones de vida de la mayoría.

Del Caño afirmó que el oficialismo logró abrirse camino gracias al respaldo de sectores tradicionales de la política, que ahora vuelven a acomodarse cerca del poder. Denunció que, pese al discurso de confrontación con la “casta”, el gobierno recurre a los acuerdos de siempre para avanzar con sus proyectos económicos. En ese marco, subrayó que las negociaciones con el FMI y Estados Unidos condicionan aún más la soberanía y priorizan los intereses de los mercados.

El dirigente sostuvo que el ajuste tiene ganadores claros entre los grandes grupos económicos y perdedores evidentes entre trabajadores, jubilados y sectores populares. Advirtió que se pretende instalar la idea de que no hay alternativas, cuando lo que falta es decisión política para romper con el modelo impuesto por los organismos internacionales. También marcó que el endeudamiento y la apertura indiscriminada de la economía agravan la dependencia y el desempleo.

Frente a este escenario, convocó a quienes rechazan el ajuste a sumarse a una alternativa que no transa ni negocia recortes sociales. Aseguró que es imprescindible construir una fuerza que se enfrente con claridad a los pactos con el FMI y la subordinación a Estados Unidos, y que defienda los derechos laborales, la educación, la salud y las jubilaciones. Para Del Caño, el desafío es transformar el descontento en organización y resistencia activa.