A 17 años de la desaparición de Madeleine McCann en Portugal, Julián Peribañez, exinvestigador privado contratado por los padres de la niña, cuestionó la investigación oficial. Según su hipótesis, la menor fue secuestrada por un grupo delictivo organizado y no por el principal sospechoso señalado por la fiscalía alemana, Christian Brueckner.

Peribañez afirmó que Brueckner, recientemente liberado tras cumplir una condena, no tiene relación con la desaparición y que la justicia ha seguido una línea de investigación equivocada. Señaló que el verdadero responsable sigue en libertad y criticó al fiscal alemán Christian Wolters por enfocarse en un sospechoso erróneo durante años.

Según el investigador, el grupo criminal que habría secuestrado a Madeleine operaba en la región del Algarve y se retiró del área poco después del hecho, lo que dificultó cualquier seguimiento. La hipótesis no ha sido explorada por las autoridades, y Peribañez asegura tener plena certeza sobre esta línea de investigación.

El caso sigue estancado judicialmente y recientes esfuerzos de búsqueda en Portugal no arrojaron resultados. Mientras tanto, Brueckner ha continuado atrayendo atención mediática, mostrando su tobillera electrónica y declarando tener pruebas sobre la desaparición, aunque sin evidencia concluyente, lo que refuerza la necesidad de replantear la investigación.