El candidato a diputado nacional por la provincia de Buenos Aires cuestionó el gasto impulsado tras la renuncia de José Luis Espert y calificó la decisión como “insólita y delirante”: “Mientras le niegan la plata a las y los jubilados o para que se cumpla la Ley de Emergencia en Discapacidad”, advirtió.
Nicolás del Caño volvió a cuestionar con dureza al gobierno de Javier Milei, esta vez por el gasto destinado a reimprimir boletas electorales tras la renuncia de José Luis Espert. El dirigente del Frente de Izquierda sostuvo que la decisión de desembolsar más de 12 mil millones de pesos contradice por completo el discurso oficial del “no hay plata”. Para él, esta medida revela cuáles son las prioridades reales del Ejecutivo en plena campaña.
El candidato a diputado por la provincia de Buenos Aires calificó la decisión como “insólita y delirante”, remarcando que se trata de fondos públicos utilizados para resolver un problema generado por el propio armado electoral del oficialismo. Señaló que mientras se argumenta austeridad para justificar recortes, se autorizan gastos millonarios ligados directamente a intereses partidarios.
Del Caño también denunció que, en paralelo, se le niegan recursos a sectores vulnerables. Mencionó especialmente a las personas jubiladas y a quienes dependen de la Ley de Emergencia en Discapacidad, que siguen reclamando por mejoras en ingresos, atención y prestaciones. Afirmó que el contraste entre estos recortes y el gasto electoral resulta una muestra contundente de la orientación del gobierno.
Finalmente, advirtió que esta situación profundiza el malestar social y pone en evidencia la desigualdad con la que se administra el presupuesto estatal. Llamó a transparentar cada gasto de campaña y a destinar los recursos a necesidades urgentes como salud, educación y asistencia social. Según el dirigente, frenar el ajuste requiere exponer estas contradicciones y fortalecer la organización de quienes se ven más afectados.
