Mauro Icardi, delantero del Galatasaray, acudió al Tribunal de Çağlayan en Estambul para reunirse con un psicólogo forense en el marco de su solicitud de restitución internacional de sus hijas. El futbolista busca que las menores regresen a Turquía, donde establecieron su residencia habitual. Durante la audiencia, Icardi argumentó que sus hijas «no podrían llevar una vida sana» si permanecen bajo el cuidado de su madre, Wanda Nara, en las condiciones actuales.

La China Suárez, pareja de Icardi, lo acompañó durante la visita al juzgado. En un video captado en los pasillos del tribunal, se los vio conversando animadamente, con Icardi llevando su brazo sobre los hombros de la actriz. Este gesto mostró una cercanía poco habitual en el contexto de un litigio judicial tan mediático.

Este encuentro judicial se produjo un día después de que la China Suárez y su hija Rufina alentaran al Galatasaray en su partido contra el Liverpool por la Champions League. La actriz compartió en sus redes sociales momentos de apoyo al equipo, incluyendo una selfie con la camiseta del club y un video caminando por los pasillos del vestuario, donde se podía ver el número 9 y el apodo «China» en su camiseta, en apoyo a Icardi.