El ex jefe de Estado insistió ante la Cámara Federal de Casación Penal con su reclamo para recusar al juez Julián Ercolini. Cruces entre las partes, el Juzgado y el Ministerio de Seguridad por la custodia del hijo de la ex pareja presidencial
Fabiola Yañez regresó recientemente a la Argentina en medio del avance de la causa judicial que involucra a su expareja, el expresidente Alberto Fernández. La investigación por presunta violencia de género se encuentra en una etapa clave, ya que en los próximos días podría definirse la elevación a juicio oral. La presencia de Yañez en el país reactivó el interés mediático y judicial sobre el expediente, que se tramita bajo reserva.
Alberto Fernández, por su parte, presentó un nuevo planteo ante la Cámara Federal de Casación Penal para recusar al juez Julián Ercolini, a cargo del caso. El exmandatario sostiene que el magistrado no garantiza imparcialidad y reclama que sea apartado del proceso. La defensa insiste en que existe una “persecución política y mediática disfrazada de causa judicial”, y busca frenar el avance hacia el juicio oral.
El expediente también generó tensiones entre las partes, el Juzgado y el Ministerio de Seguridad, debido a la custodia del hijo menor que Yañez tuvo durante la relación con Fernández. Mientras el entorno del expresidente reclama mantener determinadas medidas de protección, desde el sector de Yañez aseguran que hubo demoras y descoordinaciones en los protocolos de seguridad. Estas disputas suman complejidad a una causa ya sensible.
Fuentes judiciales señalan que la definición sobre la posible elevación a juicio podría conocerse pronto, una vez que Casación se expida sobre la recusación planteada. De confirmarse el avance del proceso, Fernández enfrentaría por primera vez un juicio oral en su contra por hechos ocurridos durante y después de su mandato. La causa se ha convertido en un componente político y mediático de alto impacto.
