El candidato a diputado nacional por la provincia de Buenos Aires se pronunció sobre las elecciones legislativas de octubre y la situación política del país: “Nuestra propuesta es una salida sin mal menor ni polarización artificial, basada en la organización y movilización de los trabajadores”, destacó Del Caño.
Nicolás del Caño volvió a defender el rol del Frente de Izquierda en el escenario político nacional, en el marco de las elecciones legislativas que se aproximan en octubre. El candidato a diputado por la provincia de Buenos Aires cuestionó las acusaciones que califican a su espacio como “testimonial” y destacó que, a diferencia de otros bloques opositores, “en estos dos años fuimos los únicos que logramos poner límites concretos al ajuste”. Sus declaraciones apuntaron tanto al oficialismo como a sectores que, según él, “acompañaron reformas regresivas con distintos disfraces”.
Del Caño advirtió que la situación económica y social del país requiere una alternativa que no se subordine a las lógicas de poder tradicionales. “Mientras algunos negocian puestos y otros se acomodan a la agenda del Gobierno, nosotros denunciamos, votamos en contra y estuvimos en las calles junto a los trabajadores”, afirmó. En ese sentido, planteó que la verdadera oposición no se define por los discursos televisivos sino por las acciones concretas frente a la crisis.
Respecto del clima electoral, el dirigente de izquierda sostuvo que las mayorías populares “no tienen por qué elegir entre el mal menor o una polarización artificial”. Criticó a los espacios que construyen campaña sobre el miedo o el desencanto y aseguró que hay espacio para una tercera fuerza que represente a quienes rechazan tanto el ajuste libertario como las variantes conservadoras o peronistas que lo facilitaron.
Finalmente, Del Caño remarcó que su propuesta se basa en la organización y movilización de los trabajadores, los jóvenes y los sectores precarizados. Señaló que el desafío no es solo parlamentario sino social, y que la pelea por los salarios, el empleo y los derechos no puede quedar supeditada al resultado electoral. “Vamos a estar en el Congreso, pero también en las calles cada vez que quieran avanzar contra el pueblo”, concluyó.
